Homenaje Javier Mancebo

Querido amigo

Querido amigo, cada mes de mayo, en la cancha de tus sueños, donde la pasión se entrelaza con el aire, te recordamos, con lágrimas y risas. Tus zapatillas, testigos de partidos y victorias, ahora descansan en silencio. Las palas, extensiones de tus brazos, se alzan en un saludo eterno, recordando esos puntos épicos, donde la adrenalina se fundía con el sol. En cada saque, en cada revés, en cada abrazo tras una derrota, tu espíritu vibra en la malla, como un himno de lucha y camaradería. Tus compañeros de pista te extrañamos, las risas compartidas, los consejos, y en cada pelota que cruza la red, se siente tu presencia, tu energía. Desde hace más de 20 años, el cielo se viste de verde, como las canchas que amaste, y en ese infinito partido celestial, sabemos que sigues jugando y sonriendo. Amigo Javier, hasta el próximo set, donde las estrellas serán las bolas, y el amor por el pádel nos unirá, más allá de las fronteras del tiempo. Querido amigo, tu legado vive en cada golpe, y en cada “¡Vamos!”, resonará tu nombre, como un eco eterno en el corazón. Félix Diaz Moreno

Chao número tres

Te dejo con tu vida tu trabajo, tu gente con tus puestas de sol y tus amaneceres sembrando tu confianza te dejo junto al mundo derrotando imposibles segura sin seguro te dejo frente al mar descifrándote sola sin mi pregunta a ciegas sin mi respuesta rota te dejo sin mis dudas pobres y malheridas sin mis inmadureces sin mi veteranía pero tampoco creas a pie juntillas todo no creas nunca creas este falso abandono estaré donde menos lo esperes, en un árbol añoso de oscuros cabeceos estaré en un lejano horizonte sin horas en la huella del tacto en tu sombra y mi sombra estaré repartido en cuatro o cinco pibes de esos que vos mirás y enseguida te siguen y ojalá pueda estar de tu sueño en la red esperando tus ojos y mirándote. Mario Benedetti